NASA convoca concurso para vuelos a la Luna


La NASA está ampliando la cooperación estatal y privada en el cosmos. El 16 de enero anunció una nueva oferta para los empresarios: la elaboración de sistemas de transporte y de descenso de carga en la Luna. En el marco de este proyecto se prevé la creación de sistemas de transporte y de descenso para el traslado de cargas pequeñas y medianas, de hasta quinientos kilos, hasta nuestro satélite natural.

El programa de transporte de cargas y de descenso en la Luna (Lunar Cargo Transportation and Landing by Soft Touchdown, abreviado, Lunar CATALYST, “Catalizador lunar”), continúa la ideología de los dos programas de la NASA de captación de compañías privadas para la exploración del cosmos, y más bien, el transporte de cargas y de astronautas a la Estación Espacial Internacional. Ahora, como leemos en el comunicado de prensa oficial, “la industria de EEUU creará las posibilidades para la NASA, a fin de desarrollar nuevas tecnologías en la Luna”.

El proyecto CATALYST Lunar propone a todas las compañías interesadas el envío a la NASA de una solicitud con la descripción del supuesto sistema de transporte de cargas a la Luna, en otras palabras, del vuelo y descenso de aparatos. Este nuevo sistema debe ser compatible con los cohetes portadores existentes en el mercado. La masa de las cargas que se envíen debe ser de 30 a 100 y de 250 a 500 kilos, correspondientes a las clases pequeña y media. A manera de comparación, el Segundo Lunajod tenía una masa de 836 kilos, y el chino, El conejo de jade, pesaba 140 kilos.

Aparte de la descripción técnica del futuro sistema, la solicitud debe llevar la información sobre las posibilidades de la comercialización de esta tecnología, una suerte de plan de negocios de desarrollo del servicio lunar de transporte en el que deben ir incluidas las misiones futuras posibles y los clientes, así como un plan de desarrollo.

El último plazo para la presentación de solicitudes es el 17 de marzo y los resultados serán anunciados en abril. Según ellos, la NASA planea firmar ya en mayo unos cuantos contratos (Space Act Agreement). La cantidad exacta será conocida solo después de los balances. No está excluida la posibilidad de que sean declinadas todas las solicitudes.

El contrato no prevé asignaciones financieras. En general, la NASA está solo dispuesta a, digamos, “enseñar a vivir”, no ayudando materialmente, u ofreciendo gratuitamente algunos servicios que no son nada baratos. En el texto del aviso se enumeran formas posibles de participación de la Dirección: consultas de especialistas de la NASA, considerando la experiencia de las misiones lunares; la posibilidad del empleo de maquetas de prueba; la posibilidad de un arriendo de equipos y, por último, la entrega de proyectos programáticos para la construcción y las pruebas del aparato de descenso.

Para quienes siguen las noticias del cosmos es interesante no solo el resultado de este concurso, sino también las consideraciones de sus participantes, en el sentido de quien, y en qué forma podría beneficiarse de la exploración de la Luna. En el comunicado de prensa de la NASA se pone el acento en las tareas científicas de exploración. El estudio de la Luna y al catastro gradual de sus recursos va a exigir expediciones sistemáticas de devolución del suelo, el despliegue de una red de estaciones de observación, la creación de tecnologías promisorias. En otras palabras, los clientes principales de los posibles ganadores pueden ser, nuevamente, las mismas organizaciones estatales y científicas ocupadas en proyectos espaciales. Sin embargo, dado que las tareas del estudio de la Luna “provienen” en la mayoría de los casos de un nivel estatal (la exclusión fue el concurso de Google XPrize), se trata en los hechos de un cliente estatal.

O de clientes, pues, de creer en que “la carrera lunar” va a intensificar su ritmo, otros países se incorporarán activamente a la exploración de nuestro satélite. No faltan las razones para ello. Propiamente, el programa mismo apareció sospechosamente rápido después del descenso exitoso y de las primeras semanas de trabajo del robot chino El “conejito” de jade. China ha revelado que apunta seriamente a la Luna y se propone respetar los plazos anunciados en su programa. Entonces, la desaceleración en el asunto lunar puede costar ya no solo la superioridad en la competencia sino todo el cuerpo celeste.

Potencialmente están interesados en el proyecto CATALYST Lunar también los participantes del concurso Google Lunar XPrize de transporte a la Luna de un robot particular. Relativamente no hace mucho quedó en la cuneta el único equipo ruso con su proyecto Selenojod.

Con cautela podemos suponer que, el nombre “catalizador” se ha justificado: de una u otra manera, en la Luna están interesados muchos, desde entusiastas espaciales hasta Estados. Y los planes de negocios que cabe presentar como parte de la solicitud se torna, de esa manera, en previsión para un futuro inmediato: el futuro cósmico de la humanidad.

Leer más: http://spanish.ruvr.ru/2014_01_20/NASA-convoca-concurso-para-vuelos-a-la-Luna-8405/

 

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