Ojos terrestres del Planck revelarán las acumulaciones de galaxias


Recientemente, una conferencia de astrofísica convocada en Moscú debatió los resultados de la misión Planck, de la Agencia Espacial Europea. En dicho proyecto también participan directamente investigadores rusos.

En particular, 114 objetos del nuevo catálogo de acumulaciones de galaxias se observaron con el Telescopio Ruso-Turco, RTT-150, de un metro y medio (RTT-150, Turquía), y en el Observatorio astrofísico especial de la Academia de Ciencias de Rusia (Karacháievo-Circasia), en el marco del programa de apoyo óptico Planck.

Uno de los acontecimientos principales de la astrofísica en este año fue la primera presentación de datos del observatorio Planck. Treinta artículos, y más de un centenar de autores abordaron todos los aspectos del trabajo del observatorio: desde su descripción técnica hasta los resultados preliminares cosmológicos.

Lo último es de sumo interés, debido a que Planck es el primer observatorio cósmico que busca, sistemáticamente, acumulaciones de galaxias del efecto de Suniáev-Zeldovich. Es el nombre del resultado de la cooperación de los fotones de la radiación relicta con el gas ardiente en las acumulaciones de galaxias. En los mapas de la radiación relicta, en dependencia de la longitud de la onda, aparece como un “foso”, o por el contrario, la elevación de una luminiscencia en el lugar donde debe haber una acumulación. La magnitud del efecto depende de la masa de la acumulación, y no de la distancia de ella.

Las acumulaciones de galaxias, los objetos más masivos del Universo, guardan la información de cómo fue creciendo y de lo que influyó en su crecimiento. Incluido el papel que desempeñó en ello la enigmática energía oscura que se manifiesta solo a muy grandes distancias.

En el catálogo de acumulaciones de galaxias, obtenido por el efecto de Suniáev-Zeldovich, figuran mil doscientos veintisiete objetos. De ellos, 861 son acumulaciones confirmadas, incluidas 178 nuevas. Las restantes, de momento siguen siendo “candidatas”. Las distancias en las que están ubicadas se corresponden, aproximadamente, a unos siete mil millones de años luz, o a la mitad de la edad del Universo. La masa de acumulaciones va desde uno a dieciséis mil trillones de masas del Sol.

Pero, el efecto Suniáev-Zeldovich solo constituye una “pista” de la acumulación, y para afirmar con seguridad que la vemos justamente a ella, es preferible observarla, por ejemplo, en un diapasón visible. Además, es posible determinar de paso la distancia que se encuentra.

Del respaldo óptico se ocupan unos cuantos telescopios de observatorios de todo el mundo, incluido el Telescopio Ruso-Turco, RTT-150, cuyo 60 % de tiempo pertenece a la Universidad Estatal de Kazán y al Instituto de Investigaciones Espaciales de la Academia Nacional de Ciencias.

Las observaciones comenzaron en 2011, en 2012 y 2013 se asignaron a ellas más de cien noches. Además, a petición del grupo ruso participante en el proyecto, las acumulaciones singularmente lejanas se observaron en el telescopio ruso de seis metros BTA, del Observatorio Astrofísico Especial de la Academia nacional de Ciencias de Karacháievo-Circasia. En general, la participación rusa asegura un cuarto de todas las observaciones del programa de apoyo óptico de la visión del Planck, y planea cumplirlo, totalmente, en unos cuantos años.

Así las cosas, aunque el observatorio Planck finalizó sus labores, sus informaciones siguen siendo fuente de nuevos descubrimientos. Y de igual manera, al parecer, en la década próxima no perderá vigencia la búsqueda de nuevas acumulaciones y de super acumulaciones de galaxias. Las investigaciones posteriores en este campo van a exigir todo un arsenal de medios de la astrofísica contemporánea: desde los telescopios terrestres de microondas, como los que trabajan ya: el Atacama Cosmology Telescope, y el South Pole Telescope, hasta los futuros aparatos espaciales. En primer lugar está el Observatorio de rayos X “Espectro de Rusia y Alemania”, cuyo lanzamiento está programado para el 2015. La tarea de este Observatorio, el “Espectro RG”, es de veras de magnitud, pues durante la observación de todo el cielo debe descubrir las acumulaciones más masivas de galaxias, diez veces más livianas que la acumulación media encontrada por el Planck.

Otro proyecto vinculado al estudio de la estructura de gran escala del Universo es el observatorio europeo EUCLID, que se lleva a cabo en los marcos del programa Cosmic Vision (lanzamiento en 2020, de diapasones visible e infrarrojos).

Por último, para la interceptación de la estafeta Planck, en los diapasones de microonda e infrarrojo, para ese mismo programa, fue elaborada la concepción del proyecto PRISM (misión de clase pesada o L), que en cierto sentido es la repetición del Planck, pero con una sensibilidad mayor, necesaria para la observación de procesos del todo sutiles que bullían en un período temprano del Universo. Aunque la Agencia Espacial Europea aprobó, a fines de noviembre, otros temas astrofísicos para misiones de clase L, la idea del PRISM difícilmente sea olvidada: la cuestión está solo en qué magnitud y quién lo va a llevar a cabo.

Leer más: http://spanish.ruvr.ru/2013_12_25/mision-Planck-espacio-acumulaciones-galaxias-astrofisica/

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